Descubre un Verdejo que refleja su auténtica identidad varietal y revela un impresionante potencial de envejecimiento. Cuatro Rayas innova con propuestas más arriesgadas para resaltar la excelencia de sus viñedos.
¿Sabías que hay vinos que te cuentan historias con solo probarlos? Bueno, te tengo que hablar de uno en particular: un vino blanco de la DO Rueda. Este singular verdejo se destaca por su frescura y su textura envolvente y cremosa, sin perder ese toquecito anisado y mineral que lo hace único. Y oye, que por menos de 15 euros, te llevas un vino con cuerpo, tensión y una concentración que solo viñedos de cierta edad pueden ofrecer. Créeme, esto no es lo que encuentras en el estante de ofertas del supermercado.
Cuatro Rayas Longverdejo Gran Vino De Rueda
Hablemos del Cuatro Rayas Longverdejo, un vino que prácticamente resume la denominación de origen de Rueda. En la cooperativa de La Seca, con un pie firme en la innovación, se embarcaron en un proyecto super interesante junto con la Universidad de León. La meta era clara: aumentar la longevidad del verdejo directamente desde el viñedo, usando técnicas ancestrales y modernas.
¿Te imaginas trabajar en la viña para ajustar naturalmente el pH y al mismo tiempo, rescatar levaduras antiguas con las que hacían vino nuestros abuelos? Pues eso hicieron, y tras tres años de experimentos, eligieron dos levaduras para sus vinos. Y así nació este Longverdejo, el primero de su tipo en la categoría Gran Vino de Rueda creada en 2020. Y aunque no te lo creas, en Cuatro Rayas toman esto muy en serio, con requisitos bastante estrictos en cuanto a la edad de la viña, producción y rendimiento.
«Bodega Cuatro Rayas «
El Longverdejo 2022 no se anda con rodeos cuando se trata de mezclar uvas. Provenientes de viñedos viejos de diferentes suelos en Segovia y Valladolid, cada tipo aporta su chispa al vino, ya sea más vibrante o más voluminoso. Y en la bodega, la cosa es todavía más interesante: despalillan sin estrujar y prensan suavemente para obtener lo mejor de las uvas sin pasarse de un 40% de rendimiento. ¿El resultado? Unas 13.000 botellas de un vino vegano que pasa por acero inoxidable y madera de roble francés, durante unos ocho meses. Todo esto para que tú disfrutes de cada sorbo.
Al probarlo, te encontrarás con sabores de fruta de hueso como la paraguaya y el albaricoque, junto con toques de hinojo y regaliz negro, y un ligero aire a panadería y cítricos, todo envuelto en un fondo mineral. Ha pasado tiempo desde que lo elaboraron, pero sigue haciendo que se te haga agua la boca. Fresco y elegante, este vino te invita a guardar alguna botella para ver cómo evoluciona. Por ahora, sigue siendo el compañero perfecto para un buen arroz. ¿Te animas a probarlo?



